abstract architectural photography

56 TIEMPO DE CONSTRUIR / LA REVISTA
En las imágenes, varios
por Gil Stose.
ENTREVISTA
Hay personas que descubren su vocación tarde en la vida, después de años de búsqueda y ensayo. Y luego están quienes, desde muy jóvenes, ya saben exactamente hacia dónde los lleva su mirada. Gil Stose pertenece a este segundo grupo. Mientras sus compañeros de escuela superior soñaban con automóviles y motoras, él encontraba su mundo a través del visor de una cámara fotográfica. No era una afición pasajera ni una curiosidad adolescente; era el inicio de una carrera que, dos décadas más tarde, lo convertiría en uno de los fotógrafos más reconocidos y solicitados dentro de la industria de la construcción, el diseño de interiores y la arquitectura.
Las habilidades artísticas siempre estuvieron presentes en la vida de Stose. Desde temprana edad sintió una atracción natural hacia las imágenes, hacia la composición y hacia la manera en que la luz puede transformar por completo la percepción de un espacio. Esa sensibilidad lo llevó a tomar clases formales de fotografía durante sus años universitarios, un entorno académico que no solo perfeccionó su técnica, sino que también le abrió puertas inesperadas. Cuando su instructor universitario tuvo que ausentarse por motivos personales —al convertirse en padre—, le ofreció a Stose la oportunidad de sustituirlo frente al salón de clases. Aquel joven apasionado por las imágenes se encontró de pronto enseñando lo que apenas estaba aprendiendo a dominar, una experiencia que lo obligó a profundizar en su oficio con mayor rigor y compromiso.
Fue también durante esa época que Stose desarrolló un interés amplio y diverso por el mundo audiovisual. La producción de películas y televisión lo fascinaba, y ese entusiasmo por contar historias a través de imágenes en movimiento terminó nutriendo su enfoque fotográfico. Entendió pronto que una buena fotografía no es simplemente un instante capturado, sino una narrativa detenida en el tiempo. Con esa filosofía comenzó a adentrarse en la fotografía arquitectónica, un campo especializado que exige tanto sensibilidad estética como conocimiento técnico profundo, y que veinte años después conoce con una maestría que pocos pueden igualar.
"He estado detrás de las cámaras toda mi vida", explica Stose con la tranquilidad de quien ha encontrado su lugar en el mundo. "Me encantan muchos géneros de la fotografía, pero como me gano la vida con esto, trato de concentrarme en mis puntos fuertes como artista y como comunicador. Si bien la arquitectura y los interiores son probablemente aquello por lo que mejor me conocen, también fotografío alimentos, productos y realizo tomas aéreas."
Nacido en Filadelfia y residente en Puerto Rico desde hace más de una década, Stose ha construido una vida tan rica como su portafolio. Junto a su esposa y sus seis hijos, ha echado raíces en la isla, un lugar cuya luz, color y diversidad arquitectónica han influido profundamente en su trabajo. Puerto Rico no es solo el lugar donde vive; es parte de su identidad visual.
Su trayectoria abarca décadas y sectores muy distintos. Desde mediados de los años noventa, sus fotografías han sido publicadas de manera constante en medios de comunicación de todo el mundo. Han aparecido en prácticamente todas las revistas importantes del género conocido como shelter magazine, esas publicaciones especializadas en diseño de interiores, arquitectura y estilo de vida que marcan tendencias a nivel global. "He sido extremadamente afortunado", reconoce sin falsa modestia. "Mis fotos han llegado a lugares que jamás imaginé cuando empecé."
Pero la fortuna, en el caso de Stose, tiene mucho de preparación y disciplina. A lo largo de su carrera ha tenido el privilegio de participar en la producción de libros sobre los temas más variados: desde manuales sobre cómo poner correctamente una mesa, hasta imponentes volúmenes con imágenes de residencias de celebridades. Cada proyecto, sin importar su escala o su presupuesto, recibe de su parte el mismo nivel de atención y exigencia. "Pienso que mi mejor proyecto es el que todavía no he realizado", afirma, y en esa frase se resume una mentalidad que lo mantiene siempre en movimiento, siempre buscando superarse.
Lo que más lo apasiona dentro de su especialidad es la capacidad de la fotografía para revelar la intención detrás de cada espacio construido. Para Stose, fotografiar arquitectura no es simplemente documentar paredes, ventanas y materiales; es descifrar y comunicar la visión de quienes diseñaron ese lugar.
"La arquitectura y los interiores siempre han estado entre mis cosas favoritas para fotografiar", confiesa. "Me encantan las líneas de una arquitectura limpia y el contraste de los textiles, el arte, el color y el uso espacial. Trato de contar una historia sobre la casa o el proyecto. Ver cómo un arquitecto imaginó el edificio y cómo el diseñador de interiores acomoda el espacio... eso es emocionante para mí. Cada proyecto tiene su propio lenguaje, y mi trabajo es aprenderlo lo suficientemente rápido como para traducirlo en imágenes."
Esa capacidad de escuchar y de hacer las preguntas correctas es, según él mismo reconoce, una de las claves de su éxito. Aunque se describe como una persona relajada y accesible, su proceso de trabajo es meticuloso y detallista. Antes de llegar a un proyecto, invierte tiempo en entender qué quiere el cliente, cuál es el propósito de las imágenes y qué historia se espera contar. "Probablemente soy más exigente con mis fotografías que con muchas otras cosas de mi vida", admite con una sonrisa. "Mi mente está constantemente trabajando, mirando y enmarcando lo que veo."
La lista de clientes con quienes ha colaborado habla por sí sola. Desarrolladores, constructores, arquitectos, complejos turísticos, diseñadores de interiores, empresas especializadas en cocinas y baños, ingenieros, agentes inmobiliarios, fabricantes de electrodomésticos, restaurantes y revistas de alcance nacional e internacional. Entre los nombres más reconocidos figuran Dewberry, Gilbane, Cosentino, Cambria, Atlas Homewares, Roche Bobois, SieMatic, Target y Walmart. Sin embargo, Stose es enfático en señalar que su compromiso con la calidad no varía según el tamaño del proyecto ni el presupuesto del cliente. Tanto los grandes corporativos como los pequeños y medianos empresarios reciben su atención completa.
"He fotografiado cientos de casas, desarrollos, edificios, campos de golf y muchas otras propiedades", señala. "Sé lo que se necesita para hacerlo bien. Mis clientes tienen altas expectativas, y por eso las mías tienen que ser todavía más altas."
Parte de esa preparación se refleja en el equipo que lleva consigo en cada trabajo. Al menos dos cámaras, múltiples lentes, sistemas de iluminación, cables y fuentes de alimentación. Todo lo que se esperaría de un profesional que no deja nada al azar, que anticipa los imprevistos y llega a cada sesión con los recursos necesarios para enfrentar cualquier situación.
En los últimos años, Stose ha ampliado su repertorio incorporando tecnología de vanguardia. La fotografía de 360 grados para clientes especiales es uno de sus proyectos más recientes, una herramienta que permite a los usuarios explorar virtualmente un espacio como si estuvieran físicamente presentes en él. También administra las páginas web de algunas empresas y dirige estrategias de mercadeo digital para compañías estadounidenses, aunque todas sus responsabilidades, independientemente de su naturaleza, giran en torno a las imágenes y a la comunicación visual.
Fuera de los estudios y de los espacios que fotografía, Stose es un apasionado de la cocina y la pesca, dos actividades que comparte con la misma intensidad y dedicación que aplica a su trabajo. También ha llevado esa pasión culinaria al terreno profesional, habiendo trabajado con reconocidos chefs y restaurantes a lo largo de su carrera.
Pero si hay algo que Gil Stose valora por encima de todos sus logros profesionales, es su papel como esposo y padre. "Trato de ser un gran esposo y padre", dice al final de la conversación, con una sencillez que contrasta con la magnitud de su trayectoria. Para él, el trabajo más importante no está frente a ninguna cámara, sino en casa, junto a su familia.
Para conocer más sobre el trabajo de Gil Stose y explorar su portafolio, visita www.gilstose.com.
